El presidente de EE. UU. ha exigido a la presidenta Claudia Sheinbaum que se enfrente a los cárteles. El asesinato del Mencho sugiere que esa presión podría estar funcionando, pero bajo cierto costo.

EE. UU. y sus aliados han derramado sangre y dinero para acabar con los capos de la droga y derrotar a los cárteles, pero la droga sigue llegando y los nuevos grupos son más violentos.