Otras personas podrĂ­an darse cuenta de su condiciĂłn de extranjero y olvidarla rĂĄpidamente, pero yo no podĂ­a dejar de verla. Y como no podĂ­a dejar de ver la suya, tampoco podĂ­a dejar de ver la mĂ­a.

Esta palabra ha aparecido en 16 artĂ­culos en NYTimes.com en el Ășltimo año. ÂżPuedes usarla en una frase?

Donald Trump parecĂ­a considerar respetuosamente a Putin, y este parecĂ­a a punto de conseguir gran parte de lo que querĂ­a en su guerra contra Ucrania. En lugar de ello, Putin jugĂł mal sus cartas.